Riesgos empresariales: cómo pueden afectar a tu empresa
- Samuel Constantino Hernández

- 27 ago 2019
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 2 feb
En esta ocasión hablaremos de los tipos de riesgos, en función de la forma en que pueden afectar a una empresa.
Para ello, es importante partir de una definición clara de riesgo en el contexto empresarial:
RIESGO : cualquier evento con la capacidad de impactar en el logro de los objetivos de la empresa.
Esta definición nos ayuda a entender que el riesgo no siempre está asociado únicamente a pérdidas, sino a cualquier evento que pueda influir en el rumbo del negocio.

¿Qué ocurre cuando un riesgo se materializa?
Cuando un evento probable se concreta, pueden presentarse tres tipos de resultados:
Resultados negativos, que generan pérdidas económicas, afectaciones operativas, daños patrimoniales o interrupciones en el negocio.
Resultados positivos, que pueden traducirse en oportunidades o beneficios no previstos inicialmente.
Resultados inciertos, en los que no es posible anticipar con claridad el impacto final, manteniéndose un alto nivel de incertidumbre.
Comprender estas posibles consecuencias es fundamental para una correcta administración de riesgos, ya que permite a las empresas anticiparse, evaluar escenarios y tomar decisiones informadas.
La importancia de identificar los riesgos empresariales
Para comprender mejor la distinción entre estas tres diferentes situaciones, utilizaremos como ejemplo la operación de un equipo de cómputo dentro de una empresa.
1.- Riesgos por peligro o amenaza (Riesgos puros)
Los riesgos puros son aquellos que únicamente pueden impactar de forma negativa en el logro de los objetivos de la empresa.
Por lo general, este tipo de riesgos son los que se conocen como asegurables o riesgos por peligro, entre los que se incluyen, por ejemplo: incendio, explosión, terremoto o robo.
Las operaciones normales de una empresa pueden verse seriamente afectadas por una pérdida, daño, rotura o robo que impacte directamente a los factores de producción, como:
instalaciones,
personal,
procesos
o productos
En términos generales, las empresas no pueden eliminar este tipo de riesgos, por lo que deben tolerarlos o administrarlos dentro de niveles previamente establecidos.
Ejemplo:
En el caso de un equipo de cómputo, una descarga eléctrica representa un riesgo puro, ya que, de materializarse, no podría generar ningún beneficio para la organización
2.- Riesgos de Control
Los riesgos de control derivan de la incertidumbre o de las dudas existentes respecto a la capacidad de la organización para lograr sus objetivos.
Un procedimiento de control interno es una respuesta típica a este tipo de riesgos. Si dicho procedimiento se elimina, la empresa pierde visibilidad y control sobre lo que puede ocurrir.
Este tipo de riesgos está estrechamente relacionado con:
la administración de proyectos,
el cumplimiento de plazos,
el control de presupuestos,
y e logro de los resultados esperados.
La correcta administración de los riesgos de control permite que los resultados reales del negocio se mantengan dentro de un rango aceptable, reduciendo las variaciones entre lo planeado y lo obtenido
Ejemplo:
La instalación de un nuevo software en un equipo de cómputo implica riesgos de control asociados al proyecto, como la duración de la implementación, la estabilidad del sistema y su correcta operación.
3.- Riesgos de oportunidad
Los riesgos de oportunidad son riesgos deliberadamente asumidos por la empresa.
Surgen como resultado de acciones orientadas a mejorar el desempeño, aunque también pueden generar efectos negativos si los resultados no son los esperados.
Este tipo de riesgo es clave para el crecimiento y éxito de largo plazo de la empresa.
Ejemplo:
La decisión de adquirir un nuevo software es un riesgo de oportunidad.
La expectativa es obtener mayores beneficios, pero existe la posibilidad de que el sistema no cumpla con todas las funciones previstas o que incluso afecte la operación del negocio.
Muchas organizaciones están dispuestas a asumir altos niveles de riesgo de oportunidad en busca de mayor rentabilidad.
Sin embargo, estas mismas empresas suelen tener muy poca tolerancia a los riesgos puros o de peligro, ya que un evento de este tipo podría consumir recursos críticos mientras se invierte en oportunidades estratégicas.
4.- Riesgos de conformidad (compliance)
Adicionalmente, existe un cuarto tipo de riesgo que puede considerarse una categoría independiente: los riesgos de conformidad o de cumplimiento.
Estos riesgos son especialmente relevantes en industrias altamente reguladas como:
energía.
sector financiero,
transporte,
hotelería, entre otras
Muchas empresas buscan mantener un riesgo cero en esta categoría, ya que el incumplimiento de leyes o regulaciones puede generar sanciones severas.
A diferencia de otros tipos de riesgos, con un trabajo adecuado de control y supervisión, este objetivo puede llegar a lograrse.
Ejemplo:
En el caso del equipo de cómputo, la correcta instalación y verificación de las licencias del software es un aspecto clave para evitar riesgos de cumplimiento.
¿Tu empresa tiene claramente identificados los riesgos empresariales que pueden afectar el cumplimiento de sus objetivos?
Conocer los riesgos por peligro, de control, de oportunidad y de conformidad permite tomar mejores decisiones y evitar que un evento no previsto afecte el cumplimiento de los objetivos del negocio.
Una revisión profesional puede ayudarte a :
identificar riesgos críticos
evaluar su impacto real
y definir cómo administrarlos de forma adecuada para proteger la continuidad y el crecimiento de tu empresa.
Artículo actualizado en 2026








