Caso real: siniestro eléctrico y su impacto operativo y financiero en una empresa industrial
- Samuel Constantino Hernández

- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
Los riesgos eléctricos dentro de una empresa suelen considerarse controlados cuando existen mantenimientos periódicos y sistemas de protección adecuados. Sin embargo, incluso en entornos con protocolos establecidos, pueden presentarse eventos con impacto relevante.
Este caso muestra cómo un siniestro eléctrico en una empresa puede generar consecuencias que van mucho más allá del daño físico inicial.

El evento técnico
La empresa operaba con una subestación interna que alimentaba varias líneas de producción. Una sobrecarga generó un arco eléctrico en uno de los tableros principales, provocando:
Daño parcial en el tablero de distribución
Afectación en cableado estructural
Activación automática del sistema de protección
Suspensión inmediata del suministro eléctrico en el área crítica
Aunque el incendio fue contenido rápidamente, el protocolo de seguridad obligó a detener completamente la operación mientras se realizaba:
Inspección de daños
Evaluación estructural
Revisión por peritos eléctricos
Sustitución de componentes clave
El tiempo total de interrupción fue de 6 días hábiles.
Impacto operativo
Durante ese periodo:
Se detuvo el 60% de la producción
Se retrasaron pedidos estratégicos
Se generaron ajustes logísticos de emergencia
Se reasignó personal operativo sin actividad productiva
El impacto no solo fue interno. Algunos clientes solicitaron reprogramaciones formales y se activaron cláusulas contractuales relacionadas con tiempos de entrega.
Impacto financiero estimado
Aunque el daño físico fue relevante, el mayor impacto provino de la interrupción de actividades.
De manera aproximada, la empresa enfrentó:
Costos de reparación eléctrica y sustitución de equipo
Gastos extraordinarios por servicios técnicos urgentes
Pérdida de ingresos por producción no realizada
Penalizaciones contractuales
Presión inmediata sobre flujo de efectivo
En términos generales, el costo total del evento superó varias veces el valor del equipo dañado.
El factor determinante: la preparación previa
La empresa contaba con mecanismos financieros previamente establecidos para enfrentar contingencias de este tipo, lo que permitió:
Cubrir parte de los costos sin afectar la operación general
Mantener nómina y compromisos financieros
Evitar financiamiento de emergencia
Preservar relaciones comerciales clave
Sin esa previsión, el impacto en liquidez habría sido considerablemente mayor.
Reflexión estratégica
Los siniestros eléctricos no son eventos extraordinarios en entornos industriales o comerciales. Pueden derivarse de:
Sobrecargas
Fallas en aislamiento
Errores humanos
Mantenimiento insuficiente
Factores externos
La diferencia entre una interrupción controlada y una crisis financiera suele estar en la planeación previa.
Más allá del daño físico, la pregunta relevante es:
¿Cuánto tiempo podría tu empresa operar con una interrupción parcial o total sin comprometer su estabilidad financiera?
En muchos casos, el verdadero problema no es el daño material, sino la interrupción de negocio y su impacto financiero acumulado.
Este tipo de eventos forma parte de los riesgos empresariales que pueden afectar la continuidad del negocio si no se revisan con anticipación.
Asimismo, cuando la estabilidad depende de decisiones concentradas en pocas personas, también conviene analizar los esquemas de protección para socios y directivos dentro de la empresa.
Si quieres revisar cómo un escenario similar impactaría la operación y liquidez de tu empresa, con gusto lo analizamos.








