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Seguros y Riesgos Empresariales 

6 Errores Comunes al reportar un Siniestro

No reportar el siniestro de manera inmediata, no documentar adecuadamente los daños en los bienes y admitir la culpa en un incidente con un tercero, son situaciones que pueden afectar el monto de la indemnización por parte de la aseguradora.


Tener una póliza de seguros, no necesariamente te garantiza que la aseguradora pagará por los daños o el tiempo perdido. Integrar la reclamación puede resultar una tarea difícil y los errores pueden resultar muy costosos. En este artículo te mencionaremos los errores más comunes al momento de iniciar una reclamación, y te daremos algunos consejos sobre cómo evitarlos.


Fraude en Seguros

1.- No conocer el contenido de tu Póliza


Muchos empresarios asumen que un Seguro Empresarial cubre a su empresa contra daños por inundaciones, terremoto o algún otro tipo de desastre natural; sin embargo, no siempre es el caso.


Las pólizas son complejas y no siempre cubren con lo que tu esperarías. Al momento de contratar tu póliza, tómate tu tiempo para conocer y decidir con exactitud lo que quedará cubierto y lo que no. Integrar una reclamación por algo que no está cubierto es una pérdida de tiempo, que no puedes perder después de un evento desfavorable.


Si ya cuentas con una póliza, revísala y conoce lo que te cubre y lo que no te cubre. Esto te puede ayudar a identificar si existen áreas de mejora y permitiéndote decidir si necesitas de coberturas adicionales.


2.- No dar aviso a tu aseguradora inmediatamente


De manera similar que cuando tienes un accidente en auto, necesitas dar aviso a tu aseguradora inmediatamente después del siniestro. Tanto los daños recibidos como tus recuerdos sobre lo ocurrido durante el siniestro estarán más frescos y te será más fácil integrar la reclamación.


Esperar algunos días para dar aviso a la aseguradora y presentar tu reclamación puede generar confusión en los ajustadores sobre la magnitud de los daños. En eventos mayores, las aseguradoras atienden rápidamente los siniestros, lo que les permite constatar los daños. Si se inunda tu bodega y la aseguradora llega cuando ya resolviste la situación, ello podría complicar la reclamación.


Toma en cuenta que en las Pólizas de Daños se incorporan cláusulas que establecen plazos para dar aviso a la aseguradora por la ocurrencia de algún evento. La falta de este reporte puede generar una reducción en la indemnización.


3.- No documentar el daño


El ajustador te pedirá que demuestres prueba de los daños después de un desastre o un accidente. No cubrir con ello, podría resultar en una indemnización menor o peor aún, en un rechazo de la reclamación.


Fotografía la escena inmediatamente. Enfócate en los equipos dañados, los bienes, herramientas y cualquier otro objeto que pueda resultar costoso de reparar o de reemplazar.

Asimismo, documenta todas las comunicaciones con tu aseguradora y con tu ajustador. Asegúrate de registrar fecha y hora, así como un resumen de tus conversaciones y mantener un registro de los correos que intercambies.


Si hablas con el ajustador telefónicamente, envía un correo electrónico con un resumen de lo conversado o pídele a él que así lo haga. Esta documentación te ayudará a garantizar que la aseguradora se apegue a lo establecido en la póliza.


4.- Deshacerte de los bienes dañados


Documentar el daño es un paso importante, y no es recomendable deshacerte de los bienes dañados hasta que hayan sido revisados por el ajustador y la aseguradora haya dado su visto bueno. La evidencia física es importante, y es conveniente mantener cada objeto dañado para probar la magnitud de la pérdida.


Los bienes dañados serán una evidencia del impacto que el evento haya tenido en tu patrimonio y pueden incidir en el reporte del ajustador.


Considera también, en el caso de algunos bienes dañados, deberás de tomar acciones adicionales para evitar que se incremente el daño. Fallar en esto, puede ser considerado negligencia y dar elementos a la aseguradora para afectar la indemnización.

Si gastas recursos en reparaciones temporales para prevenir daños adicionales, informa a la aseguradora, guarda tus recibos e intégralos a tu reclamación para que sean reembolsados.


5.- Admitir Responsabilidad


Si alguien se lesiona en tus instalaciones, nunca admitas responsabilidad. Admitir la culpa cuando un visitante o cliente resulta lesionado en tus instalaciones puede ser un incentivo para una demanda.


Lo primero es conocer la causa del accidente. Admitir responsabilidad elimina cualquier duda sobre la causa del accidente y pone la culpa sobre tus hombros. En el caso de que una persona afectada formule una reclamación contra ti, aceptar la responsabilidad afectará la capacidad de la aseguradora para defenderte.


Más allá de esto, en el clausulado de las pólizas se establece la prohibición de aceptar la responsabilidad sin el consentimiento de la aseguradora. Si ocurre un accidente y aceptas la culpa, podría resultar en que la aseguradora te niegue la reclamación y que dé por terminada la cobertura.


6.- Falta de gestión con la Aseguradora


Las reclamaciones de un siniestro requieren de tu participación activa. Tu querrás colaborar con el ajustador para determinar el valor del siniestro, lo que no implica aceptar cualquier cosa que la aseguradora o el ajustador indique.


Sé realista sobre el valor de tus bienes dañados. En ocasiones, los ajustadores pueden valorar por debajo la pérdida, pero si tú cuentas con una evaluación clara y bien documentada, deberás negociar con la aseguradora para recibir una indemnización adecuada.


Considera que puedes solicitar el apoyo de un ajustador independiente para hacer una segunda estimación del daño. Si los dos ajustadores tienen variaciones importantes, un tercero podrá hacer una decisión sobre el monto a liquidar.


Las pólizas incluyen instrucciones escritas sobre lo que debe hacerse en caso de un siniestro, respeta dichas instrucciones y prepárate para defender tus derechos si lo consideras necesario.


CONCLUSIÓN


Cuando hablamos de una suspensión de operaciones por un evento inesperado, el tiempo es dinero. Mientras más rápido reabras tus puertas, mayores serán las posibilidades de recuperarte de un desastre. Tu agente de seguros está para ayudarte a volver a operar después de un evento inesperado, pero considera que solamente tú estás en condición de integrar la información que permita documentar la reclamación correctamente, por lo que se requiere de tu participación activa.

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